Estamos rodeados de información que sostienen la palabra crisis de manera constante, pero no hace falta apelar a los informativos, basta ir a reponer mercaderías para el hogar y darse cuenta de que la compleja situación que atravesamos. El deterioro del poder adquisitivo de las familias y la retracción de la inversión pública son las aristas más notables de la época a la que asistimos. Asumir responsabilidades públicas en este marco es sin dudas un desafío mayúsculo. Garantizar los servicios públicos, cumplir con los trabajadores y trabajadoras estatales y contener a los sectores vulnerables son el mantra que a diario repetimos puertas adentro.Al contexto de emergencia económica se le suma el crítico estado financiero de nuestro Municipio al 12 de diciembre, con deudas multimillonarias a proveedores de todos los rubros. Cuentas corrientes cortadas, procedimientos de compras desiertos y dificultades operativas que paralizan el andar.En este marco, y con un plan de ajuste feroz en marcha a nivel nacional, entendimos que debíamos recuperar las calles, no solo para limpiar, regar o mejorar espacios públicos, sino para encontrarnos con las familias catrielenses. Y desde esa mirada las propuestas culturales y recreativas desarrolladas durante este verano han marcado el pulso de la ciudad, permitiéndonos una bocanda de aire fresco ante tanta desazón.Y allí fuimos, al encuentro con artistas, artesanos, gastronómicos, clubes, juntas vecinales, escuelas e instituciones para sumarlos a las Peatonales y al Carnaval 2024, experiencia colaborativa, construida con mucho esfuerzo y poco presupuesto, pero que lograron transformarse inmediatamente en eventos populares multitudinarios. De pronto se presentaban oportunidades para el disfrute, la recreación y el esparcimiento de manera gratuita en distintos barrios de Catriel. Al tiempo se generaba un importante movimiento comercial alrededor de cada evento, donde los emprendedores locales lograban ofrecer sus productos y reactivar la economía social.Durante estos días la agenda nacional debate respecto al rol de la Cultura y su interacción con el Estado, en intercambios cargados de preconceptos, descalificaciones y buscando desacreditar a quien no comparte la misma vereda. Mientras tanto en Catriel nos acercamos al cierre de las Peatonales 2024, con la satisfacción de la tarea cumplida y proyectando más. Como Intendenta estoy convencida de que la cultura y la recreación son derechos populares, cuyo ejercicio muchas veces queda reservado para quien tiene mayores posibilidades socio-económicas, sin embargo cuando se los impulsa desde el Estado son también motor del desarrollo económico, de la generación de oportunidades, del fortalecimiento de la identidad de los pueblos y generadores de alegría y disfrute. Ese es el compromiso que como gestión asumimos con nuestros vecinos, estar en las calles, poniendo todos los recursos disponibles y articulando fuertemente para poner a Catriel en acción.
Daniela Salzotto.